Guía de Rokugan Para los Gaijin

 

por John Wick

 

Traducción de Mori Saiseki



 

Primera Parte: La Historia de Rokugan


El Gran Sueño de los Naga


Hace muchos, muchos años, mucho antes de que los hombres conociesen las verdades que ahora saben, la tierra que se convertiría en el Imperio de Rokugan no pertenecía a los hombres. Pertenecía a los Naga. Los Naga era una raza de serpientes que cambiaban de forma y que practicaban el arte y la guerra y adoraban al sol que daba la vida. Su civilización prosperó durante mil años hasta que finalmente, se quedaron en un estado de contemplación silenciosa y esperaron a que el “Gran Sueño” cayese sobre ellos. Aunque sabían que el Gran Sueño duraría muchos siglos, confiaban en que su forma de vida duraría hasta entonces. Estaban seguros de que despertarían para encontrarse con que el mundo no había cambiado, esperándoles para que continuasen su eterno gobierno.


El Sol y la Luna


Desde el principio de los tiempos, el Señor Luna ha seguido a la Dama Sol alrededor del mundo. Cuando los Naga se durmieron, él la alcanzó, y muchos meses más tarde hubo Nueve Hijos: Hida, Doji, Togashi, Akodo, Shiba, Bayushi, Shinjo, Fu Leng y Hantei. El Señor Luna sabía que cualquier niño que llevase en sus venas tanto elementos de Luna como de Sol se convertirían en más grandes que Él, y por ello, a pesar de las protestas de la Dama Sol, se tragó a los niños, uno a uno. Al empezar a tragarse a los niños, la Dama Sol le ofreció una taza de sake tras tragarse cada uno. Puso una gota de veneno en cada taza, hasta que el Señor Luna se volvió tan borracho y adormecido que no se dio cuenta de que había reemplazado al último niño, Hantei, con una roca. En seguida, el Señor Luna cayó dormido y mientras dormía, la Dama Sol entrenó a Hantei en las habilidades que necesitaría para derrotar a su padre. El Señor Luna despertó, y Hantei estaba listo. La batalla que tuvo lugar entre ellos fue grande, pero al final, Hantei abrió el estómago de su padre de un corte, y los niños cayeron a la tierra que había bajo ellos. Solo permaneció Fu Leng, agarrándose a su padre, quién también le sujetó. Hantei le cortó la mano a su padre, causando que Fu Leng (y la cortada mano del Señor Luna) siguiesen a sus hermanos y hermanas hacia la Tierra. Pero, en el ultimo momento, Fu Leng extendió la mano hacia Hantei, tirándole con él. Hantei y Fu Leng lucharon mientras caían. Tan pronto como los Hijos del Sol y Luna tocaron la Tierra, dejaron de ser divinos. Aunque no eran hombres mortales, tampoco era dioses. Se reunieron (excepto Fu Leng, quién desapareció tras su caída y no pudo ser encontrado) y decidieron que harían un torneo para ver quién gobernaría a los demás. El ganador del torneo fue Hantei, y se decidió que su dinastía gobernarías las demás. Como Hantei era el Emperador, cada uno de sus hermanos y hermanas fueron hacia las desconocidas tierras y crearon los siete Clanes. Hida formó el Clan Cangrejo, Doji formó el Grulla. Togashi formó el Clan Dragón y Akodo el León. Shiba formó el Clan Fénix mientras Shinjo formaba el Unicornio. Por último, el Clan Escorpión fue formado por Bayushi. Los Clanes cogieron a los hombres mortales (una cultura inculta e incivilizada) bajo su ala y empezó una nueva época.


La Nueva Senda


Hantei tuvo muy poco tiempo para disfrutar de su nuevo Imperio, ya que de los lindes de las tierras conocidas llegaron los indecibles horrores que eran los ejércitos de Fu Leng. Por mucho que lo intentaron, los ejércitos de Hantei no pudieron derrotar a las hechiceras bestias que cambiaban de forma. Al borde de la derrota, Hantei fue visitado por un pequeño hombre con la cabeza rapada y vestido con túnicas. Esto hombre se presentó como “Shinsei”, que significa “nueva senda.” Prometió al Emperador que derrotaría los ejércitos de las tierras limítrofes, pero el Emperador no quedó muy impresionado. Ordenó que se llevasen de su presencia al campesinos, pero cuando los guardias intentaron sacar al hombrecillo, Shinsei – completamente desarmado – derrotó a los veinte mejores guardias del Emperador. Luego se volvió hacia este. “Dejad que me lleve a siete guerreros, valientes y leales, a las tierras limítrofes. Allí detendré a los ejércitos que marchan sobre vuestra tierra.”


Hantei sintió curiosidad. Durante toda la noche se pasó haciéndole preguntas al pequeño hombre, y mientras preguntaba, Shinsei respondía. (Esta conversación fue recogida y el manuscrito original – El Tao de Shinsei – aún se puede encontrar en la biblioteca  del Emperador.) Al final de la noche, Hantei quedó convencido. Quería mandar a sus hermanos y hermanas junto a Shinsei, pero el hombrecillo agitó su cabeza, diciendo: “No. Deben ser hombres mortales, ya que la fortuna favorece al hombre mortal.” Hantei accedió y mandó a uno de cada Clan junto a Shinsei. El hombrecillo se adentró en los abandonados yermos de Fu Leng – las “Tierras Sombrías” – con su grupo de “siete truenos.” Pasaron muchas semanas. Finalmente, cesaron los ataques a las tierras de Hantei y volvió un único samurai. Era el samurai Escorpión, y volvió con doce pergaminos de cuero negro y una mano de extraña obsidiana. “Esconder estos pergaminos,” dijo, “ya que ellos fueron la sentencia de Fu Leng.” Entonces, el samurai Escorpión murió.


El Emperador dio el deber de guardar los pergaminos negros a los Escorpión.


Luego ordenó al Cangrejo que construyese una gran muralla entre el Imperio y las Tierras Sombrías y a proteger el Imperio del mal. Los Clanes Grulla y León juraron proteger al Emperador. Doji fue seleccionada para ser la primera Campeona Esmeralda, mientras Akodo lideraba los ejércitos del Emperador en el campo de batalla. El Dragón y el Fénix eligieron la senda de la contemplación. Mientras los Fénix cogieron el Tao de Shinsei y lo incorporaron a su propio conocimiento de la magia, el Dragón retrocedió a las montañas de Rokugan para contemplar las verdades reveladas por las palabras de Shinsei. Por último, el Clan Unicornio abandonó el Imperio para descubrir lo que había más allá de sus fronteras.


Los Emperadores Hantei han gobernado sobre Rokugan durante mil años, y mientras su autoridad no ha sido puesta en duda, las guerras entre los Clanes han sido constantes. El deber de administrar la justicia del Emperador recae sobre los hombros de su Campeón Esmeralda, que tiene ese título hasta su muerte, en cuyo momento un nuevo torneo determina quién será el nuevo Campeón.

 

 

Segunda Parte: Los Clanes


Mil años pueden cambiar muchas cosas, y los Clanes han cambiado mucho en ese tiempo.


El Clan Cangrejo


Durante mil años, el Clan Cangrejo ha cumplido con su deber de guardar al Imperio Esmeralda contra los horrores de las Tierras Sombrías. Sus samurai están entre los mejor entrenados de Rokugan. Sus escuelas enseñan las formas en las que un ejército más pequeño puede derrotar a uno mayor, ya que ese suele ser el caso cuando los ejércitos de las Tierras Sombrías asaltan las fortalezas Cangrejo, y los samurai son superados en número al menos en una proporción de tres a uno.


El Daimyo del Clan Cangrejo siempre ha sido de la familia Hida, descendientes directos del primer Hida que cayó del cielo, y que juró al primer Hantei que su dinastía protegería el Imperio de los asquerosos ejércitos de su hermano oscuro, Fu Leng. La familia Hiruma fue la primera en seguir a Hida a las Tierras Sombrías. Su devoción a la familia Hida es bien conocida en el Imperio. A menudo, los guardaespaldas del Daimyo son de la familia Hiruma. Aunque la familia Kuni ocasionalmente produce samuráis, esta familia se ha consagrado a descubrir los secretos de las Tierras Sombrías, y por ello la mayoría de sus miembros se ponen las túnicas de los shugenja. La historia de la familia Yasuki es bastante curiosa. Durante las primeras guerras de los Clanes de hace más de mil años, la familia había jurado lealtad a la familia Doji. Pero durante la guerra, traicionaron a los Grulla y juraron lealtad al Señor Hida. Una afrenta que nunca ha sido perdonado.


Al contrario que otros Clanes, a los Cangrejo no les importa tanto la sinceridad, y sin dan más valor a la honestidad. “No hay mentiras entre aliados en un campo de batalla,” es un viejo dicho que todo samurai Cangrejo sabe y entiende. Llevan esta filosofía desde el campo de batalla a la corte, y se vuelven iracundos con gran facilidad cuando creen que les están mintiendo. Los Cangrejo ven la situación política de forma muy simple. Los fuertes tienen más derecho a gobernar que los débiles. Aquellos que no pueden proteger el Imperio no se merecen gobernarlo. Debido a la derrota del primer Hida a manos de Hantei, miran con respeto a la dinastía Hantei. Pero, si en algún momento un Hida pudiese quitarle el trono al Hantei que gobernase, lo harían sin dudarlo.


El Clan Grulla


Durante siglos, los Grulla han usado las maniobras políticas para ganarse la posición de consejeros del Emperador. Cuando el primer Hantei necesitó una prometida, ahí estaba el Clan Grulla con un montón de chicas guapas para que él eligiese. Cuando Hantei II necesitó una prometida, ahí estaba el Clan Grulla con un montón de chicas guapas para que él eligiese. Cada generación de Hantei se ha casado con una mujer del Clan Grulla. Pero Hantei no fue el único. Mil generaciones de Grullas se han metido en las dinastías de otros Clanes, proporcionando así al Clan Grulla la simpatía de cada Clan. Ya que la madre de cada Emperador (y de muchos Daimyo) ha sido una Grulla, esto le ha proporcionado al Clan con muchas ventajas. Podían pedir favores a casi todos los Clanes en casi cualquier momento.


El Clan Grulla también consiguió atraer a sus dojos los mejores espadachines del Imperio para que enseñasen a los samuráis Grulla el arte del kenjutsu, y ahora, la Academia Kakita de Kenjutsu es la principal academia de kenjutsu (esgrima) de Rokugan. Ir a esa academia se considera uno de los grandes honores que se le puede dar a un samurai. Por supuesto, solo se puede ir si se es invitado, lo que significa que muchos samuráis deben pagar un precio muy alto para que sus hijos e hijas reciban el mejor entrenamiento kenjutsu que existe.


Como consejeros políticos y económicos del Emperador, los Doji pueden vigilar a los demás Clanes. Son los primeros que se enteran de las noticias, los primeros en escuchar que tropas han atravesado las fronteras interprovinciales, y los primeros en hablar con el Emperador sobre cuales deben ser sus acciones. La familia Asahina era originalmente del Clan Fénix, pero cuando un shugenja Asahina fue salvado por una doncella Kakita samurai, su resultado fue una boda, y los Grulla heredaron toda la sabiduría de una familia shugenja Fénix.


El Clan Dragón


Hay tan poco que se puede decir con certeza sobre el Clan Dragón. Fueron fundados por el Togashi hace mil años, un samurai que rehusó luchar contra su hermano por el derecho a gobernar. Su rehúso fue tomado por Hida como un acto de cobardía, pero Hantei era lo suficientemente sabio como para saber que Togashi había rehusado porque ya sabía el resultado: su propia derrota a manos de su hermano. Togashi luego se retiró a las montañas y construyó un monasterio donde permaneció durante muchos años. Hasta que en el templo no se le unieron tres samurai – Mirumoto, Kitsuki y Agasha – no fue fundado el Clan Dragón. Desde entonces, todo lo demás que se sabe solo se saca de la especulación.


Se rumorea que hay muchas Órdenes secretas en el Clan. Una Orden, los Ise Zumi, se han ganado el reconocimiento de Rokugan. Su práctica de tatuar todo su cuerpo con elaborados diseños, símbolos y dibujos es más conocido que entendido. Las historias de Ise Zumis saltando de sus caballos, respirar fuego, escupir veneno y cambiar de forma son tan prolíficas como entretenidas. Sus shugenja son igual de misteriosos. Usan poderes que ningún otro shugenja puede explicar, pero cuando hablan con shugenjas de otros Clanes, los demás Clanes dicen que los Dragón no entiende los principios básicos de la magia. Los Dragón siempre parecen desafiar ser definidos.


El Clan Dragón también es el primer Clan en enseñar la “técnica de las dos espadas.” Los samuráis Dragón son famosos por su estilo de katana /wakizashi, y aunque los alumnos de la Academia Kakita se burlen de ella, lo hacen para proteger el honor se su academia y no por falta de respeto por ese estilo. De todos los Clanes, los samurai Dragón son vistos como los más devotos a la religión de Rokugan. Son literalmente “poetas–guerreros,” maestros tanto de la espada como de la pluma.


El Clan León


El Clan León fue fundado por Akodo, hijo de Luna y Sol. Cuando Akodo buscó prometida, no buscó a una bella chica Doji, ya que no quería ser un servidor del Clan Grulla. Encontró a una bella mujer de fuerte carácter llamada Matsu e intentó conquistarla. Matsu era una mujer orgullosa que no quería saber nada del samurai y se tomó su cortejo como un insulto. Le retó a combate y Akodo accedió. El duelo entre Akodo y Matsu es una historia clásica que se cuenta una y otra vez por los cuenta-cuentos, y a menudo se muestra en el arte y en el teatro. Se dice que el ganador también ganaría el Clan. Pero cada uno de los combatientes añadió una condición. Akodo añadió la condición de que si ella ganaba, Matsu se tendría que casar con él. Matsu añadió la condición de que si él ganaba, ella no se tendría que casar con él. El final de la historia depende de quien cuenta la historia, pero el resultado siempre es el mismo: Akodo gana el Clan León y Matsu le jura fidelidad, pero no tiene que casarse con él.


El Clan León es el tradicional defensor del Trono Esmeralda. A un samurai Matsu León es conocido por su pasión y su temperamento. Es rápido en juzgar y creerse insultado, y nunca se toma a la ligera los insultos. Un samurai Akodo es conocido por su pasión y valentía, pero también por su conocimiento de las tácticas y el liderazgo. Mientras que los Matsu ganan con fiereza y arrojo, el Akodo es el maestro de las tácticas. A ambos se les considera los más bravos de todos los samurai de Rokugan. Se suele contar una historia a los niños sobre una famosa emboscada contra el Primer Hantei. El guardaespaldas del Emperador – Akodo Sato – se tiró de su caballo y se lo dio a su Emperador para que pudiese escapar mientras que Sato permanecía ocupándose del enemigo.


La familia shugenja del Clan León – Kitsu – no es tenida en mucha consideración en los círculos shugenja. Creen que la escuela Kitsu está “anclada en el pasado” y demasiado embutida en la tradición. Pero esta queja se podría hacer sobre muchos León.


El Clan Fénix


Los misterios del universo son los dominios del Clan Fénix. Hace mucho tiempo, antes de que el hombrecillo que se hacía llamar ‘Shinsei’ llegase a Rokugan, el pueblo adoraba a las Siete Fortunas. Eran dioses volubles que eran fácilmente satisfechos y fácilmente enfadados, que bendecían a cualquiera que lo pidiese adecuadamente y maldecían a aquellos que no lo hacían. Los secretos cánticos y rituales que se usaban para comunicar con los dioses era guardados por una orden de hombres santos llamados shugenja. Estos shugenja practicaban sus artes en un lenguaje solo por ellos conocido, escrito sobre pergaminos que se pasaban de padres a hijos.


Cuando Shinsei llegó al Imperio, los shugenja adoptaron su filosofía de los Cinco Anillos y la incorporaron a la religión de las Siete Fortunas. Esta fusión creó una totalmente nueva filosofía para que los shugenja meditasen sobre ella, y nadie piensa mejor sobre la naturaleza de la realidad que el Clan Fénix. Hay tres familias en el Clan Fénix, y solo una de ellas tiene una escuela de bushido. Las otras dos están dedicadas a entrenar shugenja, y ninguna otra escuela de shugenja de Rokugan se les puede comparar. Están dedicadas a la búsqueda del conocimiento. De todos los demás Clanes (incluso los Grulla), el Fénix es el menos militar. Prefieren la paz antes que la guerra y solo entran en ella si se ven forzados a hacerlo. Al menos, los Grulla están dispuestos a defender las tierras de sus aliados. Un shugenja Fénix siempre buscará la solución pacífica de un problema, incluso cuando su enemigo está derruyendo sus murallas con catapultas. En cambio, un samurai Fénix es distinto. La familia Shiba es responsable de guardar las murallas del Clan Fénix, y aunque también son los Daimyos del Clan, las verdaderas decisiones son tomadas por los cinco Maestros Elementales de la familia Isawa. Los samurai Shiba samurai a menudo han encontrado dificultades para obtener el permiso del Concilio de Maestros para usar la fuerza militar, por lo que aunque los demás Clanes so ven al Fénix como que no quiere luchar, su impresión es solo medio correcta. Los samurai están deseosos por luchar, son los shugenja los que son difíciles de convencer.


El Clan Escorpión


Si hay algo que no quieres que se sepa, en algún lugar, un Escorpión lo sabe y se asegurará de que tú sepas que lo sabe. Así es como sobreviven, guardando los secretos de los demás. Los Escorpión nunca han tenido a los samurai más fuertes o a los más hábiles shugenja, y por ello han usado la única ventaja que tenían. Se aseguraron de que los otros Clanes no confiasen en ellos, y convirtieron esa falta de confianza en un arma. Nunca sabes si un Escorpión dice la verdad, o si miente, ya que puede sacar ventaja con cualquiera de las dos cosas. En una sociedad que valúa la sinceridad sobre la honestidad, nunca podrás comprender totalmente las maquinaciones de los Escorpión.


Todos los Escorpión llevan máscaras. Cada máscara es única de un individuo determinado, pero la intención es la misma. La máscara está diciendo, “No puedes confiar en mi.” Pero como los Escorpión tienen tanto poder temporal que muchos se ven obligados a hacerlo. Hay muchos relatos de samurai que se ven envueltos en una trama Escorpión, y una vez que descubren la verdad, cometen seppuku para evitar que siga adelante el plan. Pero entonces la historia acaba mostrando que es eso exactamente lo que quería el Escorpión.


Con su reputación de traición y engaño, uno se pregunta porqué existe aún el Clan Escorpión, porqué los demás Clanes no se han unido para aplastarles. Por un hecho muy simple: los Escorpión tienen los Pergaminos Negros. Después de la Caída de los Hijos de Sol y Luna, hubo una gran Guerra entre los Clanes y el ejército de las Tierras Sombrías de Fu Leng. Solo Shinsei y sus Siete Truenos fueron capaces de destruir a Fu Leng, y el secreto de su muerte está escrito en los doce pergaminos que guarda el Clan Escorpión. Solo el Daimyo del Clan conoce donde están los doce Pergaminos. Además, cualquier samurai envuelto en una trama Escorpión llevaría una gran vergüenza a su familia. Ser engañado por un Escorpión es quizás la mayor vergüenza que un samurai o un shugenja podría llevar a su familia. Todo el mundo sabe que los Escorpión saben algo de todo el mundo, y nadie quiere admitirlo.

 

 

Tercera Parte: La Caída del Escorpión


Todos estos eventos ocurren aproximadamente dos años antes del “comienzo” del juego.


Bayushi Shoju era un hombre que vivía con temor. Toda la vida había esperado el momento en el que los primeros signos de la profecía ocurriesen, y cuando supo que su más leal shugenja – Yogo Junzo – había abierto el Primer Pergamino, supo que no había nada que él pudiese hacer. Pero no dejó que la desesperación devorase su decisión. Aunque la profecía era muy vaga, era bastante específica en una cosa: el Último Hantei sería la perdición del Imperio. Shoju decidió impedir el fin del Imperio matando al último Hantei.


Se preparó durante meses. Sus espías en el León y el Grulla alimentaron los fuegos del descontento. Durante generaciones, los dos Clanes habían luchado sobre un trozo de terreno llamado Kumari, y con un poco de ayuda Escorpión, los calmados y racionales argumentos se volvieron rápidamente en acalorados insultos. La esposa de Shoju, la Dama Kachiko, puso a su mejor ninja (disfrazada de geisha) en la casa Akodo para atraer y seducir al Campeón León, Akodo Toturi. Pasaron seis meses.


Todo estaba preparado. El Escorpión golpeó sin avisar. Mientras los ejércitos León y Grulla estaban paralizados muy lejos, al oeste de Palacio Imperial, la geisha de Kachiko envenenó al Campeón León. Pero el veneno que usó no fue el veneno que Kachiko la había dado. Y aunque la habían ordenado seducir al Campeón León, ella también había sido seducida por su valentía, fuerza y lealtad.


En vez de matar a Toturi, le paralizó y huyó durante la noche. Shoju atacó el Palacio Imperial con su ejército, matando la guardia del Emperador al hacerlo. Llegó al debilitado Hantei y mató al viejo sin reflexionar, pero no pudo localizar al joven hijo del Emperador, quién aparentemente escapó de la ira del Señor Escorpión por un segundo. Pasaron los días mientras los demás Clanes intentaron comprender las acciones del Escorpión. Tanto Shoju como Toturi (habiéndose recuperado del veneno de la geisha y ahora liderando el ejército de todos los Clanes) avisaron a los lejanos Clanes Cangrejo y Unicornio, esperando ganarse su apoyo. Mientras ambos generales esperaban, Toturi asaltaba el Palacio día y noche, pero Shoju, habiendo preparado el ataque durante meses, estaba demasiado bien fortificado.


Los Unicornio llegaron primero. Ninguno de los dos generales sabía a que ejército se uniría el Unicornio. Pasaron tensas horas mientras los exploradores miraban cuidadosamente para enterarse cuanto antes de donde se colocaría la poderosa caballería Unicornio. Pero cuando llegó el momento, fue el ejército de Toturi el que ganó esa ventaja. Ahora la única esperanza de Shoju era la decisión de Hida Kisada, el Gran Oso del Clan Cangrejo.


Al fin llegó el ejército del Clan Cangrejo. Ambos generales esperaron a ver a que lado se uniría. Cuando llegó el Cangrejo con los colores esmeralda y dorado de la familia Hantei ondeando, Shoju supo que su muerte estaba cercana. Sin esperanza alguna en poder retroceder, llevó a su ejército al campo de batalla y se enfrentó a la muerte como debía hacerlo un samurai: con resuelta valentía.


La mañana después de la batalla, Shoju fue llevado ante el nuevo Emperador. El joven Hantei ni siquiera había llegado a la edad adulta. Su Campeón Esmeralda mató a Shoju y el Emperador ordenó que su cuerpo permaneciese sin ser enterrado, en el campo de batalla. Luego, dando un golpe final al Clan Escorpión, se casó con la esposa de Shoju, la Dama Kachiko, terminando así con la línea Bayushi.


Luego, el nuevo Emperador se volvió hacia el Gran Señor del Clan León... (el texto misteriosamente acaba aquí... ¿quizás un engaño Escorpión?)

 

 

Cuarta Parte: Trueno Lejano


Los eventos que siguen son los que están reflejados en la Edición Imperial.


Al abrir el primer Pergamino Negro, una misteriosa enfermedad degenerativa se extendió por el Imperio. Incluso el joven Emperador ha caído presa de sus garras, o eso parece.


El Clan Cangrejo ha empezado a mover ejércitos lejos de sus tradicionales lugares de vigilancia, para ganar posiciones estratégicas.


Togashi Yokuni, el Campeón del Clan Dragón, ha desaparecido, pero no antes de dejar a Akodo Toturi, deshonrado y caído en desgracia por el joven Emperador por su fracaso al no proteger a su padre, como general del ejército Dragón. El León caído mueve al ejército Dragón hacia el Paso Beiden, sabiendo que si el Cangrejo se hace con el paso, los Clanes de este y del oeste se verán separados los unos de los otros.


El Campeón Grulla, Doji Hoturi, llega a la Capital para ver al Emperador. Se encuentra con que el joven Hantei ha sido aislado para que su enfermedad no se contagie a otros. Solo su esposa, la Dama Kachiko, puede verle. Hoturi ordena a Kakita Toshimoko – quién ha venido con él desde tierras Grulla – que vuelva al Palacio Doji y que prepare un ejército para proteger las Provincias Grulla, mientras él se queda en Palacio para proteger al Emperador y a su nueva esposa.


El Unicornio, al revés que los demás Clanes, se encuentra de repente que no puede usar los favores que durante siglos han acumulado. Mandan un ejército, liderado por Shinjo Yasamura, al Dragón para buscar aliados. Mientras tanto, el embajador Unicornio pasa mucho tiempo con la Dama Kachiko, aprendiendo las delicadas interioridades de la política entre los Clanes.


Los cinco Maestros Elementales Fénix han “sentido” la perturbación que ha causado abrir el Pergamino Negro. Mandan a Isawa Tadaka, el Maestro de la Tierra, a las Tierras Sombrías para descubrir la fuente de esa presencia maligna. Tarda meses en volver. Shiba Tsukune, una doncella–samurai que se ha cansado de su vida monástica, reúne a un pequeño ejército de jóvenes aventureros para ir a las tierras de sur y descubrir lo que está pasando. Se encuentra con un ejército León, esperando en la frontera del territorio Grulla. El líder del ejército, un shugenja, le dice que se vuelva a casa. Ella no se toma bien el insulto, mata al shugenja y destruye el ejército León con el suyo.


Matsu Tsuko, enfurecida por ello, declara una vendetta contra Tsukune. Mientras tanto, el Clan León se prepara para su asalto a tierras Grulla. Sin el apoyo del Emperador, los Grulla están casi indefensos ante la fuerza superior del Clan León. Pero antes de que puedan atacar, llegan los ejércitos Cangrejo de Hida Sukune y atacan el Castillo Kakita. Los Grulla mandan mensajeros al Palacio Imperial, pero no hay contestación, ni del Emperador ni del Campeón Grulla. Deben enfrentarse solos a la fuerza combinada del León y el Cangrejo.


Entonces, desde el norte, dos ejércitos se acercan: el ejército Dragón del ronin Toturi y el ejército Fénix de Shiba Tsukune. Los ejércitos se unen, pero no llegan a tiempo de salvar la antigua fortaleza Grulla. Sukune se ve forzado a retroceder hacia el Paso Beiden, donde su hermano, Hida Yakamo, espera en secreto con provisiones y refuerzos. Toturi sigue al ejército Cangrejo mientras este retrocede, y junto a él está Mirumoto Hitomi, la joven doncella–samurai cuyo hermano murió en un duelo con Hida Yakamo.


La mayoría del ejército Fénix se queda detrás para ayudar a proteger las heridas provincias Grulla y Toturi se reúne con Shinjo Yasamura y su caballerías Unicornio. Los ejércitos Dragón y Unicornio se enfrentan con los dos ejércitos Cangrejo en una escaramuza preliminar antes de legar al Paso Beiden. Durante la batalla, Sukune se ve abocado al desastre ya que la superior habilidad de Toturi hace maniobrar mejor a sus ejércitos una y otra vez. Yakamo se hace cargo del ejército, pero en su primer día al mando, se encuentra con Mirumoto Hitomi. Armada con la espada de su hermano, entabla un duelo a muerte con el Héroe Cangrejo. El duelo parece favorable a Yakamo hasta que un golpe ciego de Hitomi le corta la mano. Bushi Cangrejo cogen a su héroe y le protegen de Hitomi. Casi herida mortalmente ella también, se encuentra en brazos de Toturi, quién la saca del campo de batalla.


Aunque las batallas previas solo han sido pequeñas escaramuzas para ocupar territorio, la Batalla del Paso Beiden se entabla en serio al día siguiente. Yakamo se ve forzado a permanecer detrás, mientras Sukune se enfrenta al ejército de Toturi. Y otra vez, Sukune no puede igualar la habilidad y el arrojo del caído Campeón León. Al día siguiente, un tercer ejército llega desde el oeste, enviado por el padre de Sukune y Yakamo, el Gran Oso Hida Kisada. Está liderado por el shugenja Kuni Yori, y es una masa de no-muertos. Yori se ha enterado del estado de Yakamo, y le da un regalo: un apéndice encantado que ha sido creado por un “aliado silencioso.”


Yakamo acepta el regalo a regañadientes, pero incluso con los refuerzos de las Tierras Sombrías, Sukune no puede mantener el Paso Beiden. El precio del fracaso para Sukune: es clavado al estandarte de guerra del ejército de las Tierras Sombrías. Mientras tanto, en el Palacio Imperial, Doji Hoturi está en las habitaciones privadas de la Dama Kachiko, envenenado y paralizado. Ella sonríe sobre el cuerpo tendido del Señor Grulla mientras usa el antiguo Huevo de Pan Ku para crear un doble mágico del Campeón. El falso Hoturi coge la Armadura Ancestral y la Espada Ancestral del Clan y cabalga hacia el oeste, donde un ejército de las Tierras Sombrías lleno de balbuceantes locos le espera. El falso Hoturi cabalga por la campiña, destruyendo granjas y pueblos, dejando tras de si su nombre mientras el verdadero Hoturi está al borde de la muerte – igual que el Emperador.


Así acaba Trueno Lejano, el primer capítulo de la Leyenda de los Cinco Anillos.