Carta al Clan Grulla #25

Las Tierras Grulla



Las tierras de la Grulla están en paz, pero no puedo negar que también hay una extraña tensión silenciosa en el aire. No puedo explicar de dónde puede originarse. Sólo puedo teorizar que ahora que la Grulla posee el dominio de las cortes y a sus antiguos enemigos entre sus mayores aliados, que quizás la Grulla se dé cuenta de que el futuro no puede traer nada mejor. Con el tiempo, el precioso equilibrio que les ha traido tal poder y estima flaqueará, y entonces ¿quién sabe lo que el futuro pueda traer?


Pero tales pensamientos son los de un pesimista, y no soy un pesimista. En cambio, felicito a la Grulla por su bienestar incluso en la estela de las actuales tragedias, y les deseo nada excepto una continuada buena fortuna.


Fue un gran honor recibir una invitación para la boda de Doji Domotai e Ikoma Kusari. Puedo informar que la novia estaba radiante y el novio la misma imagen de un noble samurai. Los dos hacen una pareja llamativa, y debo decir que si en algún momento hubo una pareja destinada a la grandeza, esa debe ser la hija del noble Kurohito y el hijo del valiente Korin. Observaré sus futuras hazañas con interés, y por supuesto os informaré de ellas sumiso. El futuro del Clan Grulla se encuentra, creo, en buenas manos.


Mientras asistía a la boda tuve la oportunidad de conocer a Usagi Ozaki, el conocido señor del Clan Liebre. Confieso que estuve bastante sorprendido de verle ahí, ya que los Clanes Menores generalmente evitan reuniones de poderosos samurai de los Grandes Clanes. Y sin embargo ahí estaba, invitado personal del Señor Daidoji Kikaze. Aprovechando la oportunidad de conversar con él, aprendí una historia intrigante.


Como puede que sepáis la historia del Clan Liebre está estrechamente unido a la de los Portavoces de Sangre. Durante la primera vuelta de Iuchiban, el ronin Reichin fue una espina implacable en el costado del loco inmortal. Si no fuera por los esfuerzos de este valiente héroe, Iuchiban y su culto podrían no haber sido derrotados. A cambio de su heroísmo, el Emperador recompensó a Reichin con status de Clan Menor y un nombre familiar -- Usagi.


Durante cientos de años la Liebre ha luchado en silencio contra los cultistas Portavoces de Sangre dónde fuera que fueran hallados, y los cultistas han abrigado un odio ardiente hacia los Usagi. Cuando Iuchiban huyó de nuevo de su prisión y la Lluvia de Sangre cayó sobre Rogukan, ordenó a su general, Suru, que castigara a la Liebre. Un ejército de almas locas por la sangre y de no muertos que se arrastraban descendió sobre la casa de la Liebre. Ozaki ordenó a sus hombres que se mantuvieran firmes. No habría huida. Ese era el enemigo contra el que habían sido fundados para luchar, y no fallarían ahí. Aunque había enviado a su hijo a buscar los aliados que pudiera reunir, en verdad no esperaba que nadie diera un paso adelante para defender a un Clan Menor.


Así fue para su gran sorpresa que la esperanza nació en ese día sombrío y una legión de la caballería de hierro de Daidoji Kikaze descendió desde el Bosque Shinomen. No preparados para tal enemigo, Suru fue forzado a abandonar sus fuerzas y huir. La Liebre está aparentemente bastante agradecida por la ayuda de la Grulla, y se ha informado que Ozaki ha sido un huesped frecuente en Shiro Daidoji. Aunque los rumores abundan acerca de que ayuda al señor Daidoji en algún proyecto secreto, no son más que eso -- rumores. Informaré más de esa intrigante alianza si se presenta más información.