Twelve - Jasper Kent
Fecha Lunes, 18 mayo a las 00:23:55
Tema Criticas de SF&F



Crítica de la novela de vampiros en la invasión Napoleónica de Rusia, Twelve, escrita por Jasper Kent

B-



El libro transcurre durante la invasión de Rusia por parte de las tropas de Napoleón. En Junio de 1812, Bonaparte invade Rusia con más de 550.000 tropas, y tras una campaña bastante rápida y tras varias batallas, como la de Borodino, los franceses ocupan bastante territorio ruso, hasta alcanzar Moscú.

El protagonista, Aleksei Ivanovich Danilov, es parte de un grupo de fuerzas especiales rusas que quiere ralentizar la invasión a cualquier precio. Uno de su grupo trabajó con un grupo de insurgentes de Wallachia mientras defendían la actual Rumania de un ataque turco, y allí peleó junto a un grupo, los Oprichniki, que envían a doce hombres para ayudarles. Estos doce son increíblemente eficientes, llegando tres a cargarse un destacamento de cien franceses. Solo piden una cosa, que se les deje tranquilos, y trabajar por las noches. Aleksei cada vez se siente más incómodo con ellos, hasta darse cuenta de lo que en realidad son, y acaba dándose cuenta que son un peligro también para los rusos. A todo esto se le une un bastante extenso uso de la cultura rusa. Hay leyendas como las de los voordalak, y también se hace referencia a las costumbres de los rusos, y en especial de los moscovitas.

Casi todo ocurre en Moscú, desde que empieza la invasión, la toma de las tropas rusas de la ciudad, y su posterior retirada. La acción histórica suele ocurrir fuera de la narración del libro (aunque el protagonista si participa en una escaramuza de la batalla de Borodino). Todo lo vemos a través de los ojos de Aleksei, incluyendo sus frecuentes visitas a los burdeles, para hablar (y otras cosas, claro) con su amada Domnikiia.

Vemos claramente como las grandes acciones de guerra impactan sobre los individuos, como algunos huyen de Moscú, como otros se quedan y padecen al invasor, como les afecta la posterior retirada de tropas y su regreso a Moscú.

Pero en realidad es una novela de horror ambientada en esa invasión. Los Oprichniki son vampiros, con una fuerza y brutalidad tremenda, que destrozan al francés y luego, cuando este llega a Moscú, no es reacio a asesinar a cualquier desdichado moscovita que se ha quedado en la ciudad. Una ciudad destrozada por los incendios y que es allí cuando Aleksei se da cuenta de lo que son sus “aliados” y a pesar de no creer en las leyendas infantiles que hablan de ellos, poco a poco se va dando cuenta a lo que se ha unido y que tiene que luchar contra ellos. De los cuatro oficiales que formaban parte de su grupo, uno de ellos es un contra-espía francés (que fue cooptado cuando fue hecho prisionero en Austerlitz), y se da cuenta enseguida que son vampiros. Alerta a una compañía francesa, que consigue matar a tres. Pero los otros vampiros se dan cuenta que solo un traidor podría haber avisado a la compañía francesa, le denuncian por traidor, y después le matan. A partir de aquí empiezan las dudas de Aleksei, hasta que ya en la Moscú ocupada se da cuenta también y primero mata a dos, luego huye de Moscú, y al regresar tras la retirada francesa, consigue la ayuda de otro de su grupo y poco a poco, entre ambos, y durante la retirada francesa (a la que persiguen los vampiros) consiguen acabar con casi todos.

El terror está bastante bien logrado, incluso cuando tras una confrontación en un pueblo a un día de distancia de Moscú, se da cuenta que uno de ellos va a convertir en vampiro a su novia prostituta, y galopa hasta el burdel solo para encontrarse cuando llega allí con que su amante está siendo convertida ante sus ojos en vampiro.


Esto ocurre cerca del final del libro, cuando tras evitar ser asesinado por los vampiros, Aleksei les sigue a una granja donde los vampiros se divierten/se alimentan.

Por la abierta puerta algo fue lanzado hacia la nieve de fuera, llegando casi hasta los árboles. Era grande y pesada y se hundió en la nieve al caer. Vi a los dos Oprichniki que lo habían lanzado, pero ellos no salieron fuera y no me vieron. Habiendo completado la tarea, volvieron a entrar. Escuché más risas y parloteo en su idioma y lo que me pareció un grito en ruso de ‘Niet!’ en una voz que desde luego no pertenecía a ningún Oprichnik. Luego, la voz de Iuda ladró una orden, y se volvió a cerrar la puerta del granero.
En vez de dirigirme directamente hacia el objeto que habían lanzado, lo que me hubiese hecho pasar justo por delante de la puerta y quizás ante la vista de los vampiros, volví a la arboleda y fui bordeando el claro hasta que estuve tan cerca como me fue posible del bulto. Me arrastré para examinar lo que los Oprichniki habían descartado tan descuidadamente.
Era, de acuerdo con la idea que había intentado desesperadamente negar, un cuerpo. Limpié la nieve de la cara y retrocedí algo asombrado, levantando la mano para cubrirme la boca. Era una mujer, de mediana edad y claramente muerta, pero nada de eso me resulto especialmente horroroso. Quitando más nieve de su cuerpo desnudo, vi repetido casi por doquier lo que había visto en su cara. Además de las habituales heridas en el cuello, los Oprichniki habían ido más allá con esta víctima.
Había mordiscos por doquier. No solo mordiscos, sino que faltaba trozos de carne, que habían sido arrancados por los hambrientos dientes de los vampiros. La faltaban ambas mejillas, así como partes de su cuello, sus pechos, su estómago, su culo, sus muslos y sus pantorrillas. No habían sido muy concienzudos devorándola. Aún quedaba bastante carne. Por la expresión de martirio en su cara, solo podía imaginarme una razón por la que habían decidido dejar de comer. Era porque ella había muerto.



La verdad es que el ritmo es bastante lento al principio, pero a partir de la mitad del libro, empieza a ir mucho más rápido todo, con Aleksei buscando a los Oprichniki, y dándose cuenta que la única solución posible es acabar sistemáticamente con los doce (que por cierto adoptan los nombres de los Doce Apóstoles, siendo Judas el más cabrón aunque…). El final ocurre en el paso del Ejército Francés por el río Berezina, para escapar de Rusia y de su ejército, y de su Invierno. Muchos de los datos son históricamente correctos, como el uso de los rusos de la política de tierra quemada para evitar que los franceses pudiese avituallarse les obligaron a volver por donde habían entrado en Rusia, y que ya limpiaron de suministros en su momento. Al final solo quedaron unos 50.000 franceses, y las pérdidas rusas, aunque menores, si fueron de 150.000 militares más innumerables bajas civiles.

El final no es del todo satisfactorio ya que… no lo voy a contar, pero está claro que el segundo tomo de esta saga (se llamará “13 Años Después” y la serie serán 5 tomos) debería despejar varias cosas no debidamente resueltas al final de este, pero que no me ha gustado como ha acabado.

¿Por qué no tiene una B? Por un problema fundamental que me hizo disfrutar menos del libro de lo que debería haber hecho: Todo ocurre en la mente del protagonista, y este está constantemente dudando si esto o aquello y dando una y mil vueltas a las cosas.
¿Por qué tiene una B-? A pesar de ello, las partes interesantes superan a las coñazo.

Bantam Press – 2008 – 480 páginas





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